Me siento hoy como un Halcón
Writing by Taryn on Tuesday, 26 of June , 2007 at 10:34 am
Hace muchos años atrás habÃa una canción de un grupo rock pop español que decÃa en su estribillo “Me siento hoy como un halcón…”. Siempre me sentà identificado por esa primera parte del estribillo de  la canción. No tanto con la segunda parte del estribillo “… herido por las flechas de la incertidumbre”. Yo tengo de mà como Taryn el halcón. La parte de herido no me identifica tanto… a excepción de algunas veces.Una de esas veces en las que me he sentido como el halcón herido fue cuando conocà a Nati “la cantadora”. Esta chica era una tipa muy talentosa. Periodista y además cantante de trova. Cuando la conocà escribÃa para una revista de finanzas y en las noches se dedicaba a cantar en algunos pubs bohemios con su sobrenombre “Nati la cantadora”. Mi relación con ella fue explosiva. A la semana de conocerla ya estábamos de amantes. Su conversación era una delicia, sus labios un helado de lúcuma (aclaración: la lúcuma es una fruta peruana exótica de un sabor que es el summum de las delicias… se la recomiendo amigo lector) y su voz una invitación al éxtasis (y no me refiero a la droga señores de la censura).Parte del encanto de nuestra relación es que yo era un escritor desempleado (lo contrario a su éxito como redactora de finanzas) y era un cantautor sin público (igualmente lo contrario a su éxito de cantante de culto). Por supuesto eso le agregaba sabor a nuestra pasión ya que gozaba mi oculto lado masquista. Verla salir al escenario todas las noches con ese inconfundible tatuaje de europa en su brazo derecho era conmovedor. Al menos para mi. Esa chica que cantaba en el escenario, y que hacÃa cantar a todos los sentados en el pub… era mÃa y solamente mÃa en las noches de locura que seguÃan a sus presentaciones.Tantos dÃas de compartir en nuestro departementillo alquilado. Escribiendo canciones para ella que luego en las cubiertas de los Cds que editaba no figuraban con mi autorÃa. Curiosamente en las pocas, pero importantes, entrevistas que le hicieron siempre mencionó que todas sus canciones las escribió ella. Supongo que negar mi autorÃa de esas canciones era otra forma de matarme.Como sea nuestra idÃlica relación fue perfecta para mi hasta que me dio la estocada final. “Esta ciudad es muy pequeña para mi. Necesito viajar por toda europa para seguir creciendo como cantante” Eso dijo y partió. Nuestra defunción como pareja nunca tuvo fecha. Simplemente ella dejo de ir a nuestro depa. Regresó a la casa de sus padres en un movida estratégica para salir de mis garras. Y le resultó bien. Nunca sospeché que solo lo hacÃa para partir en un viaje por Europa. CreÃa en mi tonteria que se estaba dando un tiempo.Mi candidez fue rota cuando un amigo me informó que ella le habÃa enviado una postal desde Viena. Y yo que pensaba que ella estaba sufriendo porque me estaba haciendo el difÃcil y no le llamaba desde hacÃa 2 semanas. Al contrario ella estaba en fiestas interminables en el paÃs del vals.Pero no se crea que ello me trajo desgracias. Ahora soy un escritor viajero. Estoy conociendo los bellos lugares de esta vieja Europa que me conquista cada vez más. Mientras escribo esto miró el Coliseo Romano y pienso en su belleza imponente que ha perdurado a través de los siglos. Y siglos no es poco tiempo literalmente. Mañana pienso visitar el Museo Borghese y su fuente de los caballos marinos. Ah, Roma es la ciudad del amor y curiosamente mañana Nati se presenta en un pub pequeño y desconocido. Me pregunto si me reconocerá entre la pequeña multitud.
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